Un
comentario de un texto literario es un ejercicio que consiste en desentrañar el
significado y los valores de una obra literaria, es decir, se trata de
comprender cómo se expresa una idea o un conjunto de ellas.
Muchos
autores pueden explicarte cómo se realiza el comentario de un texto literario
para lo cual te proponen seguir una técnica de trabajo; es una buena forma de
empezar en el oficio pero ni renuncies a tener, como en todo, una voz propia,
ni pienses que en los primeros ensayos la vas a encontrar.
Podemos
comenzar por aclarar qué no es un
comentario de texto:
a) No es
un comentario del contenido donde se parafrasean una y otra vez las palabras
del texto.
b) No es
una colección de elementos formales resaltados en listas más o menos
meticulosas.
c) No es
una ocasión para presentar todos tus conocimientos sobre una materia ajena al
texto mismo.
¿Qué elementos van a enriquecer tus
comentarios de textos literarios casi sin darte cuenta?
a) La lectura de cualquier
tipo de obra en cualquier idioma, momento y situación.
b) Pero también cualquier
contacto que tengas con el resto de las artes: cine, música, pintura…
c) El conocimiento de las
historias de las literaturas.
d) Una buena formación
lingüística y retórica (en general,
fonética, fonología, morfosintaxis, semántica, lexicología; y de manera
específica, poética, métrica, figuras
retóricas…)
e) Y sobre todo, una gran
carga de honestidad científica y de sentido común.
Para
comenzar, podemos establecer una rutina de comentario que vaya dándote la
seguridad necesaria para avanzar con decisión en este tipo de ejercicios:
1. FASE PREVIA: LEER Y COMPRENDER EL TEXTO PROPUESTO.
Es
una fase que resulta evidente y que, sin embargo, en ocasiones no se realiza
con corrección. A veces hace falta un diccionario y siempre mucha tranquilidad
y comprensión. Puedes hacer una primera lectura comprensiva y otra(s)
posterior(es) para anotar o subrayar los elementos que quieras resaltar, las
sensaciones que te produce o simplemente los errores que puedas detectar.
Cuando estés seguro de que has comprendido el texto, puedes pasar a la
siguiente fase.
2. PRIMERA FASE: LOCALIZAR
EL TEXTO PROPUESTO.
Se trata de situar trabajo, fragmento, autor y
obra, antes de entrar en el comentario propiamente dicho. Tienes que tener
cuidado de no olvidar ninguno de los aspectos sustanciales de una buena
localización. Te facilitamos una rutina estricta, que con el tiempo puedes
superar:
·
Presentación
del fragmento.
·
Situación
del fragmento en la obra.
·
Situación
de la obra en el autor.
·
Situación
del autor y de la obra en su época o movimiento artístico.
·
Género
y subgénero literario de la obra a la que pertenece el fragmento con alguna
alusión a su posible originalidad. [Es cierto que este aspecto puede asimismo
analizarse más adelante].
3. SEGUNDA FASE: DELIMITAR EL ARGUMENTO Y EL TEMA.
Se trata de un primer
acercamiento al significado del fragmento. Entre otras estrategias puedes
utilizar:
·
Indicar
el argumento del fragmento situándolo en la narración general de los
acontecimientos.
·
Indicar
el tema del fragmento, es decir el significado que el autor quiere darle a su
obra.
·
Indicar
si se trata de un tema que tenga otras referencias o resulte tópico a) en la
literatura, b) en un movimiento o época y/o c) en el autor. Cualquier
referencia a otras lecturas es siempre bienvenida pero no es el objeto
fundamental del comentario.
4. TERCERA FASE: INTERACCIÓN DE FORMA Y CONTENIDO.
Se trata en esta parte de ver
cómo está hecho el texto, de qué tipo de materiales lingüísticos se ha valido
el autor para hacernos llegar su mensaje. No conviertas esta parte, la
fundamental del comentario en un listado de recursos sino en delimitar cómo
refuerza el contenido desde la forma. Esta fase es muy variada pues cada texto
tiene, como es lógico, su propia
estructura. No obstante, te proponemos las siguientes estrategias:
·
El
tipo de texto puede darte una idea de cómo emprender el comentario.
Evidentemente no es lo mismo que se trate de un texto narrativo, descriptivo,
expositivo, argumentativo o dialogado. Las características de uno u otro han de
ser objeto del comentario.
·
Puedes
empezar por estudiar si el texto se puede dividir en partes significativas y
establecer las relaciones entre las mismas; en ese caso, cada parte puede ser
analizada desde todos los puntos de vista pero resaltando siempre la relación
forma-contenido. No olvides nunca que un texto es básicamente una unidad o un
fragmento de ella.
·
El
análisis de la relación de forma y contenido dependerá mucho del género al que
pertenezca:
o
Un
texto narrativo prestará especial atención a: a) la figura del narrador; b) la
estructura de la narración y del tiempo narrativo (elipsis, descripciones…); c)
la caracterización de los personajes (por el narrador, por sí mismo o por otros
personajes).
o
Un
texto dramático prestará especial atención al análisis de los personajes a
través del diálogo, de sus registros lingüísticos y de las acotaciones.
o
Un
texto lírico prestará especial atención a la expresividad del sujeto, a la
relación entre el yo, el tú y el referente.
o
Un
texto ensayístico prestará especial atención a la estructura de la
argumentación y a las ideas que se presentan.
·
En
cualquier caso podrás servirte de un análisis detallado de los distintos
planos:
o
Fónico:
Recursos expresivos relacionados con los sonidos; en principio, aquí tendría
que incluirse todo análisis métrico y rítmico, si bien en el análisis de cada
parte significativa hará alusión también, cuando sea necesario, a los elementos
métricos (encabalgamientos, estrofas, tipo de verso…)
o
Morfosintáctico:
Acumulación/ ausencia de categorías morfológicas (sustantivos, adjetivos,
verbos…), análisis de tiempos y modos verbales (el uso del imperfecto en las
descripciones, el valor del imperativo…), elementos expresivos de la lengua
(diminutivos, aumentativos, despectivos, comparativos, superlativos…), la
modalidad de la frase (impresiva, declarativa, expresiva), y su manera de
hacerse presente nos puede ayudar a darnos cuenta de cómo consigue el autor su
objetivo, elementos extraños en la redacción, como vulgarismos, refranes, etc.,
que nos aportan información sobre el emisor y el tipo de discurso que está
elaborando, repetición o variación de estructuras sintácticas, orden de las
palabras o de los sintagmas…
o
Semántico:
Léxico utilizado, campos semánticos, homonimia, sinonimia, polisemia y en
general todos los valores connotativos (comparaciones, metáforas), elementos
semánticamente enfrentados (paradoja, oxímoron…)
5.
CUARTA FASE: CONCLUSIÓN.
Cualquier comentario ha de tener su propia conclusión; se puede
hacer de diversas formas:
·
Una
recapitulación o resumen que recoja los aspectos más importantes del
comentario.
·
Una
reafirmación de una tesis planteada a lo largo del comentario, en especial, en
el arranque del mismo.
·
La
solución a un problema planteado a lo largo del comentario, especialmente en el
arranque del mismo.
·
Una
opinión personal basada en conocimientos o lecturas suficientes. Puede
coincidir con un deseo o sentimiento.
·
Una
puesta al día del tema o de algunas de las características más sobresalientes
del texto propuesto.
http://www.educacion.gob.es/exterior/centros/estrasburgo/es/materialesclase/lenguayliteratura/seconde/comentariodetextos.doc
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